lunes, 19 de junio de 2017

¡Horror, vacaciones! ¡ Y ahora ¿Cómo entretengo a los niños?

 Los niños a estas edades son tan inquietos y explosivos como la cerveza. Nada más despertarse son capaces de no dejar títere con cabeza. Su cuerpecillo desborda una energía que suelen mitigar corriendo, saltando o, lo que es aún peor, chillando. Evidentemente, enfrentarse a este despliegue de actividad durante el fin de semana no suele ser demasiado complicado. Pero, cuando llegan las vacaciones la cosa es radicalmente distinta. Ya no son dos días en casa. Precisamente por ello, debemos procurar pensar en un plan antes de que lleguen estas fechas. Entretenidos y estimulados Tanto si nosotros vamos a atenderle o si dejamos a alguien a su cargo debemos procurar mantenerle ocupado a lo largo de todo el día. No se trata tanto de ponerle frente a una mesa nada más despertar y cargarle de tareas sino procurar que durante este período descubra el gusto por ejercicios totalmente distintos a las realizados durante la etapa escolar. Si nuestro hijo ha superado el curso sin ningún problema es seguro que habrá cumplido con unos objetivos académicos determinados. Por ello, nuestro cometido debe consistir en proporcionarle nuevos estímulos, diferentes a los escolares, que le permitan seguir progresando en otros ámbitos. A él le encantará tener su tiempo ocupado de esta forma. Aprender cuando se tienen cuatro, cinco o seis años, no es algo desagradable sino todo lo contrario. Para ellos es toda una aventura con la que disfrutan enormemente. Por eso, conviene que aprovechemos este período sensitivo para enseñarle cosas nuevas.

Planificación
El truco para que no se aburra durante estos días es planificar su tiempo de tal forma que pueda disfrutar de las más variadas actividades en vez de concentrarse sólo en una. O lo que es peor, en la televisión o "maquinando" trastadas. La mañana, por ejemplo, es ideal para las tareas intelectuales pues los niños suelen estar mucho más despiertos a esta hora. Dependiendo de la edad, nos centraremos en la lectura, la escritura, el razonamiento lógico (existen múltiples cuadernillos para completar), el lenguaje...
 Finales perfectos 
Un final perfecto para la mañana es salir a airearse un poco. Como éstas suelen ser las horas más calurosas del día (en verano) si no tenemos la suerte de tener cerca una piscina o el mar, hay otras cosas que también podemos hacer. Ir a hacer pequeños recados o pasear un ratito bajo la agradable sombra de una zona arbolada pueden ser algunas sugerencias agradables. Tras la comida y la siesta, nada mejor que echar mano de los trabajos manuales. Las pinturas y la plastilina, por ejemplo, le permitirán poner a prueba su creatividad e imaginación.
 ¡Todos a correr!
Después, para afrontar mejor las horas ya más frescas de la tarde conviene que le propongamos hacer un poco de ejercicio. El deporte y el movimiento coordinado son sumamente importantes a estas edades pues no sólo su cerebro se encuentra en pleno desarrollo, su cuerpo y sus pequeños músculos también lo están. Aprender a dar volteretas o a saltar sobre uno u otro pie es tan importante como conocer las letras al dedillo. Conviene que aprovechemos sus energías para llevarle al parque. Allí podrá jugar en los columpios, montar en su triciclo o bici, y saltar y danzar tras su balón preferido tan deprisa como quiera y con un aliciente añadido: disfrutar de la compañía de otros niños de su edad.
 En casa 
Cuando regresemos a casa podemos completar la jornada jugando con él. Para entretenerle no necesitaremos hacer un despliegue de gran cantidad de material, sino de cuanta imaginación tengamos a mano. De hecho puede ser mucho más divertido para él jugar a el "mercado" aunque tenga que pensar en cómo se piden las frutas y las verduras que dejarle sólo frente al típico camioncito. Somos nosotros quienes tenemos que enseñarle a jugar. Si desde el primer día le dejamos sólo frente a su cajón repleto de juegos multicolores lo más seguro es que al final termine por aburrirse de todos y sin jugar con ninguno. Por ello, conviene que aprovechemos ahora que estamos más relajados para dedicar alguna hora, aunque sea en días alternos, a manejar ese parque o puzzle que con tanta ilusión le regalamos.
 ¿Y la tele? 
También la televisión, en pequeñas dosis, puede sernos de gran utilidad para entretener y estimular a nuestro pequeño. Media hora todos los días de un vídeo educativo, de una película, vista previamente por nosotros, suele ser más que suficiente para que el niño capte los mensajes positivos que deseamos transmitirle (compañerismo, generosidad, amistad...) y se entretenga. También hay programas televisivos que pueden tener un cierto valor educativo. En este sentido, tendremos que tener en cuenta los períodos sensitivos de cada edad. No necesita los mismos estímulos un niño de tres años que uno de seis y, por consiguiente, los programas deben ser distintos.
 ¡Al agua patos!
Y para finalizar la jornada podemos aprovechar las oportunidades que nos ofrece el agua y las pastillas de jabón. Metido en la bañera o en un barreño con poca agua podemos animarle a practicar todo tipo de juegos. Desde hacer montañas con la espuma, vigilando siempre que no se la meta en la boca, hasta hacer flotar un imaginario barco de vapor (su esponja), este tipo de entretenimientos pueden resultar especialmente divertidos. Además, esta sesión de chapoteo nos permitirá refrescarle y relajarle antes de meterle en la cama. Tras un día tan movido, es seguro que no podrá resistirse al pijama y el almohadón. Sin lugar a dudas, hoy dormirá como un "auténtico angelito".
Actividades más adecuadas de 0 a 6 años 
Deportes y juegos de movimiento:
-De 0 a 3 años conviene que practiquen ejercicios relacionados con la natación. También pueden correr, saltar, subir y bajar escaleras, jugar con su triciclo, tirar y dar patadas a pelotas, hacer volteretas, practicar con el tobogán.
 -A los tres años ya es capaz de caminar sin pisar raya, bailar y practicar juegos de equilibrio (pata coja, andar marcha atrás...)
 -De 4 a 6 años puede encestar pelotas, patinar, montar en bicicleta, saltar a la comba, practicar ballet y gimnasia rítmica. Manualidades y creatividad: A estas edades les encanta dibujar. Las pinturas al agua, de dedos, las ceras, los rotuladores o los lapiceros de colores les permite desarrollar al máximo su creatividad. También la plastilina y la arcilla son perfectas en estos casos. A los niños les encanta moldear y crear las más diversas figuras y para ello nada mejor que este tipo de material. Con tijeras redondeadas pueden hacer recortables y collages. En ambos casos, los niños se ven obligados a poner a prueba su "pulso", lo cual le allanará el camino para más adelante.

 En resumen...
 -Si queremos que repase las letras podemos animarle a escribir los nombres de sus animales preferidos. Esto le permitirá perfeccionarse en el uso del alfabeto, así como en la coordinación de su mano al escribir.
 -Con un simple cuento podemos organizar sesiones de lectura en las que cada uno tendrá que ejercer de un determinado personaje. Está comprobado que este tipo de ejercicios ayuda a desarrollar el lenguaje.
-Para combatir las horas más calurosas del día podemos proponerle ir a la piscina e, incluso, que se apunte a un cursillo de natación. Le vendrá muy bien si tenemos pensado salir de vacaciones a un lugar con piscina o cerca del mar.
 -Para animarle a dibujar podemos proponerle pequeños encargos para decorar su habitación o elaborar un pequeño álbum, De este modo, siempre que vengan visitas podrá, orgulloso, enseñarles sus últimas manualidades que tendrá perfectamente clasificadas.
 -Conviene que estemos atentos a la emisión televisiva de programas educativos para grabarlos. De este modo, siempre tendremos material a mano para rellenar esos "tiempos muertos".
 -Si queremos que sus tardes no sean todas iguales podemos invitar a merendar de vez en cuando a sus amiguitos o vecinos. De este modo no sólo se sociabilizará sino que también aprenderá a compartir. -Hay cientos de actividades que le encantarán precisamente por la novedad. El baile, por ejemplo, le permitirá poner en práctica su ritmo y su capacidad de coordinación. Con los disfraces podrá dar rienda suelta a su fantasía sin tener que moverse de casa.
 -La gimnasia es realmente importante a estas edades. Si queremos que nuestro hijo practique un poco de ejercicio en casa podemos poner en el suelo un colchón viejo, cojines lavables, cubos de basura boca abajo, cajas de leche... De este modo, podrá dar tantas volteretas como desee sin hacerse daño con el suelo.

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