viernes, 15 de septiembre de 2017

CONSEJOS PARA PADRES DESPUÉS DE LAS VACACIONES.

¿El síndrome postvacacional afecta también a los niños?
El síndrome postvacacional afecta a los niños igual que a los adultos. A la vuelta de las vacaciones, los adultos estamos más irritables, nos cuesta más madrugar y estamos de peor humor porque nos cuesta readaptar nuestras rutinas. A los niños les pasa exactamente lo mismo. Durante los primeros días, los niños van a tener más sueño, van a estar más cansados e irritables porque antes se pasaban toda la mañana jugando con sus juguetes y ahora les toca estar toda la mañana en el centro educativo. 
¿Qué señales pueden indicarnos que los niños están sufriendo este síndrome tras las vacaciones?
Realmente, lo que nos va a dar la pista de que el niño no está bien es que va a estar más irritable, debido a que ya no puede hacer lo que quiere en todo momento y va a tener más sueño porque va a estar más cansado. Probablemente, también lo manifieste a través del apetito, va a comer un poco peor como síntoma de rebeldía, de no estar a gusto con la situación y puede demostrarlo con pataletas y rabietas. Incluso, puede que algunos niños lleguen a hacerse pis, cuando antes no lo hacían.

En tiempos de crisis, ¿qué consejos darías a los padres para ahorrar gastos en la vuelta al colegio?
La vuelta al cole siempre supone un coste muy importante para las familias. Nosotros recomendamos, ya que sabemos que a finales de agosto o principios de septiembre vamos a tener que hacer un desembolso importante, contar con una previsión de gastos. También podemos reciclar material del año anterior, no tenemos por qué cambiar de estuche cada año, los lápices de colores puede que nos sirvan de un año para otro y las mochilas, depende del estado, también puede que nos sirvan. 
Las actividades extraescolares, ¿cuándo son recomendables?
Las actividades extraescolares son recomendables siempre y cuando sean constructivas para el niño, es decir, es muy bueno que los niños, una vez que terminen el horario escolar, refuercen lo que han aprendido o incluso que adquieran conocimientos nuevos. Pero el niño debe vivir estas actividades extraescolares como algo lúdico.


Tenemos que llegar a una especie de acuerdo dentro de las posibilidades, porque si a un niño le dices que de 5 a 7 tiene que estar jugando al fútbol, le parecerá divino, pero si le dices que tiene que estar tocando el violín, y no le gusta, le parecerá tedioso. Tenemos que tratar de llegar a un acuerdo, que sean actividades extraescolares positivas para su aprendizaje, pero también que sean lúdicas.
Esto es algo que se puede afrontar teniendo en cuenta una serie de recomendaciones sencillas y llevaderas. Recomendaciones, como las siguientes:
  • Adaptar los horarios: durante los días previos al inicio del curso, es aconsejable adaptar los horarios de vigilia y sueño. Así, puede ayudar enormemente que los/as niños/as se vayan a dormir a la hora que deberán hacerlo una vez empiece el colegio. De esta manera, les será más sencillo adaptarse, ya que estaremos contribuyendo a eliminar la ansiedad que experimentan cuando se ven forzados a irse temprano a dormir por obligación. Al hacerlo anticipadamente, sentirán que aún son vacaciones y esto les ayudará a adaptarse después a los nuevos horarios.
Igualmente, y en esta misma línea, durante los días previos, podemos animarles a madrugar, procurando hacerlo de manera amena y divertida; por ejemplo, motivándoles a ver alguna serie de televisión que les guste o realizar alguna actividad entretenida temprano.

  • Animarles e ilusionarles con el comienzo del curso: a los/as niños/as se les debe transmitir la idea de que el inicio de curso es un momento crucial e interesante, y se les debe animar a valorar y disfrutar de todo lo que envuelve este comienzo. De esta manera, puede ayudar hablarles de todo lo positivo que en el nuevo curso van a encontrar. También puede ser muy útil hacerles partícipes de la preparación del material escolar, procurando, siempre que sea posible, que éste sea de su agrado y que tengan libertad para decidirlo.

Dedicar tiempo al ocio: el inicio del curso no debe suponer el cese de los momentos de ocio y disfrute de los/as pequeños/as. De manera que al volver del cole, el/la niño/a debe disponer de tiempo suficiente para jugar y divertirse tal y como lo ha estado haciendo durante las vacaciones. El juego contribuirá también a eliminar el estrés y la ansiedad que pueda derivarse del inicio de las responsabilidades escolares.

  • Mostrar empatía y practicar la escucha activa: es habitual que durante los primeros días del curso, los/as niños/as expresen cierta tristeza y nostalgia por el término de sus vacaciones e inicio del colegio. De esta manera debemos estar dispuestos/as a escuchar qué sienten, sin restar importancia a lo que les sucede. Debemos mostrarles comprensión, darles cariño y apoyarles, así como proporcionarles ayuda en sus tareas y quehaceres, con la intención de que se les haga más llevadera esta etapa.

  • Emplear refuerzos: el empleo de refuerzos siempre es importante, más aún en este periodo. Así, es fundamental reforzar al niño/a ante la realización de sus tareas y además, puede ser muy beneficioso programar alguna actividad fuera de casa durante el fin de semana como recompensa por el esfuerzo mostrado durante los días de colegio. De esta forma se mantendrá su motivación para afrontar el curso escolar.

Estas recomendaciones pueden ser de gran utilidad no sólo para abordar productivamente el inicio del curso sino para poner en marcha el motor motivacional que necesitan para que éste transcurra exitosamente.

“No debemos olvidar que empezar las etapas con ganas e ilusión, es fundamental para recorrerlas con libertad y motivación y terminarlas con buena repercusión.”

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